Era algo que todos sospechábamos: la red Internet, que en los últimos años ha adquirido un tamaño cuyos inventores seguramente nunca sospecharon, es una voraz consumidora de energía. Cientos de miles de servidores, hubs, routers, módems y otros aparatos electrónicos indispensables para su funcionamiento devoran energía eléctrica, y muchos de ellos ni siquiera han sido …



